Cómo preparar café cold brew en casa: receta y preparación
Sin agua caliente, sin presión y más de 12 horas de infusión… La verdad es que eso no suena precisamente al café que conocemos y nos encanta. Sin embargo, el café «cold brew», que se prepara exactamente así, es una de las bebidas de moda por excelencia. El café cold brew se ha ganado un hueco en las cafeterías especializadas, en las redes sociales y, cada vez más, en las cocinas de casa. Prepararlo es más fácil de lo que parece, el resultado es sorprendentemente aromático y, en verano, no hay nada mejor. Te explicamos cómo puedes prepararlo tú mismo, qué debes tener en cuenta y qué granos son los más adecuados.
¿Qué es el café cold brew y de dónde viene?
El «cold brew» es, sencillamente, café preparado en frío: el café molido grueso se deja en infusión durante muchas horas en agua fría, sin aplicar calor alguno. El resultado es un concentrado suave y aromático, con un dulzor natural y mucho menos amargor que el café preparado de forma clásica. En Japón, la extracción en frío ya se conocía en el siglo XVII como «Cold Brew al estilo de Kioto», un laborioso método de preparación en el que el agua va cayendo gota a gota sobre el café molido. El café Cold Brew no tuvo su gran éxito a nivel mundial hasta el auge del café de especialidad, y desde entonces no ha dejado de crecer.
¿Qué hace que el Cold Brew sea tan especial?
La diferencia clave del café Cold Brew con respecto a otras bebidas de café está en la temperatura. Sin calor, apenas se liberan sustancias amargas y hay menos acidez en el café molido; por eso, el café Cold Brew tiene un sabor más suave, redondo y, por naturaleza, más dulce que las variantes preparadas en caliente.
A esto se suma un contenido de cafeína sorprendentemente alto: el largo tiempo de infusión extrae más cafeína de los granos que un café de filtro normal. Por eso, resulta especialmente adecuado como concentrado.
Además, el café Cold Brew es muy práctico: se conserva en la nevera hasta dos semanas y se puede tomar de muchas formas: solo, con hielo, con leche o como base para cócteles.


Cómo preparar cold brew en casa: así se hace
El cold brew es muy fácil de preparar en casa. Te explicamos qué necesitas, en qué debes fijarte y te damos nuestra receta paso a paso para hacer cold brew.

Lo que necesitas
- Granos de café (tostado medio a claro; los aromas afrutados se aprecian especialmente bien)
- Agua fría o a temperatura ambiente
- Un recipiente grande (un tarro Mason, una jarra o una cafetera especial para cold brew)
- Un colador de malla fina o un filtro de café para colar
Receta de café cold brew: la proporción adecuada
La proporción entre café molido y agua determina la intensidad del café cold brew. Con una proporción de aproximadamente 2:10 (200 gramos de café por cada litro de agua), obtendrás un concentrado de cold brew ideal como base para cócteles, postres o lattes helados.
Para un cold brew listo para tomar directamente, lo mejor es una proporción de 1:10. Así podrás disfrutarlo sin diluir, solo o con hielo.
Paso a paso
Preparación del café frío
Preparar el café cold brew es muy sencillo. En unos minutos lo tendrás todo listo, y el resto lo hace la nevera:
- Muele los granos de café en trozos grandes justo antes de prepararlo.
- Echa el café molido y el agua en el recipiente en la proporción que quieras y remuévelo bien
- Tápalo y mételo en la nevera entre 12 y 24 horas.
- Una vez finalizada la infusión, cuélalo con un colador fino o un filtro de café. Quita todos los posos de café, ya que los restos estropean el sabor.
- ¡Ya tienes listo tu café cold brew! Disfrútalo solo con hielo, diluido con leche o leche vegetal, o como base para otras bebidas.
El tiempo de reposo adecuado
El tiempo de infusión es clave para el sabor y la intensidad del café cold brew. Si es demasiado corto, queda aguado y sin cuerpo; si es demasiado largo, se vuelve amargo y se produce una sobreextracción.
- 12 horas: Suave y ligero, con un marcado toque afrutado; ideal para tuestes claros y para quienes se inician en el café.
- 16-18 horas: el punto ideal para la mayoría de los fans del café frío. Los aromas se han desarrollado por completo, son equilibrados y con mucho cuerpo.
- 20-24 horas: intenso y concentrado, ideal como concentrado para café frío o para cócteles. Durante este tiempo, deberías ir probando el sabor de vez en cuando.

Errores comunes al preparar café cold brew
En sí, preparar café cold brew es muy fácil. Pero, sobre todo en los primeros intentos, se cometen algunos errores sin darse cuenta. Aquí van nuestros consejos:
- Asegúrate de que el café esté molido grueso, como para una cafetera francesa. Si el café está demasiado fino, el resultado será turbio, con una extracción excesiva y un regusto amargo.
- El agua del grifo con mucha cal afecta negativamente al sabor. El agua filtrada o el agua mineral sin gas dan resultados mucho mejores.
- Deja que el cold brew repose en la nevera desde el principio. La temperatura ambiente acelera la extracción y favorece la aparición de aromas no deseados.

Café Cold Brew en Espresso Perfetto: los granos perfectos para disfrutar en casa
Un buen café cold brew depende del grano adecuado. Como no se utiliza calor, se revelan aromas que a menudo quedan enmascarados en la preparación en caliente. Por eso, la elección del grano es más importante que en otros métodos de preparación.
Lo mejor son los granos 100 % arábica de tueste medio a claro o mezclas con un alto porcentaje de arábica: la extracción en frío resalta su dulzor natural y sus delicados aromas, y garantiza un café cold brew equilibrado y poco amargo. Los tuestes oscuros y las mezclas con un alto porcentaje de robusta pueden volverse amargos rápidamente debido al largo tiempo de infusión, por lo que es mejor evitarlos.
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