¿Qué taza es la más adecuada para practicar el latte art?
Para hacer latte art, lo mejor son las tazas de capuchino con una forma redondeada y amplia, y una capacidad de entre 180 y 250 ml. La forma redondeada del interior ayuda a mezclar la leche con el espresso de manera uniforme y facilita la creación de dibujos como el corazón, la roseta o el tulipán.
Las tazas muy altas o estrechas no son las más adecuadas para los principiantes, ya que en ellas cuesta más controlar la leche. Las tazas de café con leche demasiado grandes también pueden complicar la práctica, porque se necesita más espuma de leche y las proporciones entre el espresso y la leche no siempre son las ideales.
Si acabas de empezar con el latte art, lo mejor es que elijas una taza de capuchino clásica. Es la mejor opción para ir cogiendo el truco a la técnica de verter la leche. A medida que vayas ganando experiencia, podrás practicar también en tazas más grandes para preparar flat white, caffè latte o café con leche.



